Comes demasiada azúcar y no lo sabes

Todos los días, los albañiles se reúnen a la hora de la comida con un refresco de 3 litros para acompañar sus alimentos. Los niños de camino a su escuela toman un yogurt bebible saborizado como desayuno. Los oficinistas salen por un antojito a la tienda de conveniencia más cercana para aguantar lo que resta del día.

¿Qué tienen en común estas tres situaciones? Son un reflejo de México y su dependencia al azúcar.

Cuando escuchamos sobre el alto consumo de azúcar, creemos que es una exageración, o bien, creemos que es problema ajeno y que nosotros estamos a salvo: “¿Azúcar? ¿Yo? Pero si yo no como pasteles. Es más: ni siquiera me gusta lo dulce”

La realidad, sin embargo, es otra: consumimos más azúcar de lo que pensamos, en alimentos donde menos lo creíamos. El azúcar no solo está en las cosas dulces, sino en casi todos los alimentos procesados.

El pan tostado que comes cada mañana tiene azúcares añadidos. La pizza que pides cada reunión con tus amigos tiene azúcar, aunque su sabor sea otro. El yogurt griego que compras pensando que es una opción saludable, en realidad, salvo pocas marcas, tienen azúcares y grasas en sus ingredientes.

La Organización Mundial de la Salud estima como cantidad recomendada menos del 10 % del total de energía consumida. El exceso en el país es tal que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT 2012), en México entre el 57.8% y 84.6% de los individuos, dependiendo el grupo de edad y sexo, consumen por arriba del límite recomendado de azúcares añadidos.

¿Por qué el mexicano consume tanta azúcar?

Uno de los factores que intervienen en que la dieta del mexicano sobrepase los límites de azúcar es la falta de claridad en el etiquetado nutricional.

Un alimento que contiene azúcar añadida no necesariamente incluye en su lista de ingredientes la palabra “azúcar”. El azúcar se “esconde” bajo 56 nombres diferentes: néctar de agave, caña de azúcar, malta diastática, maltosa, glucosa, fructosa, etc., según la nutrióloga Lilibeth Ramírez.

En otras palabras, a pesar de que el envase afirme en letras grandes y llamativas “Sin azúcar”, en la mayoría de los casos, esconde el azúcar bajo otros nombres, donde solo son perceptibles si se lee la lista de ingredientes atrás del producto.

De igual manera, porque hay una alta presencia de mensajes engañosos que quieren dar la imagen de ser saludables, pero que si se analiza la tabla nutricional del producto, se cae en cuenta de que realmente no lo son.

Ejemplo: Chocolate en polvo para darle sabor a la leche. Populares entre todos los niños y niñas del país. Afirman en su empaque, de la manera más vistosa, que contienen “50 % menos de azúcar”. La afirmación puede ser real, pero lo que esconde es que aun con esa disminución sigue siendo enorme la porción, en especial para infantes.

¿Por qué hay tanta azúcar en los alimentos?

De acuerdo con Maya Adam, de la Universidad de Stanford, las compañías añaden ingredientes por dos principales razones:

  1. Porque mejora y balancea el sabor. Por ejemplo, las grasas y los colorantes realzan la textura y la apariencia del alimento (Sabor rico = más compras = más dinero)
  1. Porque extiende el tiempo de vida de los alimentos (Más duraderos = menos gastos para conservarlos). Por ejemplo, si al maíz se le quita la mayoría de sus nutrientes, hace que dicho alimento dure más porque a los organismos como el moho, no les atraen los alimentos bajos en nutrientes.

¿En qué afecta consumir tanta azúcar?

En datos del Dr. Dariush Mozaffarian, del Instituto Nacional de Salud Pública, en México, las bebidas azucaradas son responsables de más de 24 mil muertes cada año. Entre hombres y mujeres menores de 45 años, las bebidas azucaradas causan 22% y 33%, respectivamente, de todas las muertes relacionadas con diabetes, enfermedad cardiovascular y obesidad en el país.

En cuanto al azúcar en general, ingerir grandes cantidades de forma prolongada, aumenta los niveles de glucemias, lo que al mantenerse por mucho tiempo puede causar daños en riñón, corazón y ojos, entre otros órganos, así como aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, de acuerdo con Óscar Castro Guevara, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)

¿Cómo dejar de consumirla en exceso?

El azúcar no es mala. Al contrario, es necesaria; ayuda a controlar la producción de grasa corporal y la glucosa en la sangre.

La diferencia está en consumirla de manera natural, aquella que viene en las frutas, lácteos y verduras, en vez de la que viene en alimentos procesados.

La mejor manera de eliminar el consumo de azúcar es consumir alimentos naturales.

Nutrióloga Lilibeth Ramírez.

Algunas recomendaciones:

  • Baja tu consumo gradualmente con sustitutos naturales para endulzar. Así adaptarás poco a poco a tus papilas gustativas.
  • Las grasas saludables te hacen sentir satisfecho y, en consecuencia, reducen tu antojo por el dulce. Intenta agregar aguacates, frutos secos y semillas a tu dieta.
  • Si tienes antojos desenfrenados, consulta con un nutriólogo. Puede ser un reflejo de que tu cuerpo necesita más alimento y no se lo das. Recuerda que solo un profesional puede decirte cuánto y qué alimentos necesitas.

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