Pedro A. González: el emprendedor social que lleva internet y educación a comunidades rurales

Piensa en todas las veces que usas internet durante el día. Todas las veces que te ha ayudado con tu trabajo o escuela: a comunicarte, a consultar un dato rápidamente, a investigar un tema, a ver tutoriales, a aprender algo nuevo.

La educación sin internet es inimaginable. Es la fuente de miles de recursos educativos gratuitos para las escuelas. Sin embargo, según cifras del INEGI, solo el 40 % de la población rural de México está conectada digitalmente. Los alumnos en estas zonas sin acceso tienen que desplazarse dos o más horas a su cibercafé más cercano y gastar gran parte de su dinero en el traslado y servicio.

La brecha digital se convierte en una brecha de educación. El alumno sin acceso a todo el conocimiento del internet, queda detrás del que sí tiene.

Pedro A. González, apasionado desde niño de la ciencia y tecnología, quiso conectar a los no conectados. Su proyecto Kaanbal, que significa “aprender” en maya, lleva recursos educativos abiertos a localidades donde el acceso a internet es limitado o inexistente.

Miles de estudiantes y profesores en comunidades rurales de Quintana Roo y Yucatán ahora tienen acceso a más de dos mil clases en video de Khan Academy, libros digitales, cursos de inglés, videos educativos de experiencia en 360 grados, bibliotecas ilustradas, juegos didácticos, información en lenguas indígenas, diccionarios, entre otros.

Como cofundador y Presidente de Kaanbal, Pedro ganó el Premio Estatal de la Juventud 2017 y presentó su proyecto ante la Universidad de Harvard, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En entrevista exclusiva, nuestro chingón de la semana nos cuenta cómo está cambiando el mundo a través del uso social de la tecnología.

Redes sociales:

Kaanbal: de un proyecto estudiantil a una iniciativa consolidada.

Mi primer acercamiento a una iniciativa educativa fue en preparatoria. Cuando tenía 17 años, hicimos una colecta de libros y restauramos una biblioteca en una zona rural. De ahí inició mi interés.

En 2015, mientras estudiaba Ingeniería en Mecatrónica, empecé a trabajar con dispositivos que podían habilitar educación offline. Es decir, una forma de llevar contenido digital sin la necesidad de computadoras, libros que ocupan espacio o de estar conectado a internet. Podíamos llevar contenidos educativos a cualquier dispositivo con acceso a WiFi.

Empecé a trabajar en este proyecto durante mi residencia universitaria. Después evolucionó a mi tema de tesis.

La iniciativa se formalizó cuando mi socio contactó a Internet Society y otras organizaciones. En alianza, iniciamos habilitando una telesecundaria y una cooperativa artesanal.

Hoy en día, somos una organización de la sociedad civil consolidada, con cuatro socios que hemos sido invitados a eventos e iniciativas alrededor del mundo para presentar nuestro proyecto.

A 2019, con la iniciativa Punto WiFi, hemos habilitado en ocho comunidades, dispositivos que funcionan sin necesidad de internet y que cargan una colección digital de contenido educativo. Además de Quintana Roo, Yucatán y Estado de México, estamos en planes de llevarlo a toda Latinoamérica.

El impacto de Kaanbal

Por un lado, veamos la importancia del internet. Esta entrevista, por ejemplo, no hubiera sido posible. Nosotros no nos hubiéramos conocido sin internet.

No tener acceso a la web genera una brecha impresionante en el acceso a la información y  educación. Datos del INEGI nos dicen que siete de cada 10 búsquedas son para consultar información. Entre más alto tu grado de estudios, más tu necesidad de acceder a internet. En secundaria, preparatoria se vuelve cada vez más importante, y ni se diga en universidad.

Por el otro lado, ayudamos a las comunidades indígenas o rurales con ropa y donaciones de cosas que hace años no usamos. Caemos en ese cliché. ¿Pero realmente les ayudamos, o les damos cosas sin saber si es lo que necesitan?

En cambio, darles acceso a internet y a recursos educativos en línea detona otras iniciativas: que los alumnos quieran aprender a programar, quieran aprender robótica, puedan empezar con un blog si quieren ser escritores… Lo que ellos quieran.

Las comunidades rurales podrán tener carencias, pero no les falta un celular. Eso es lo único que necesitan para acceder a clases de matemáticas, química, física, inglés… a un sin fin de conocimiento.

Nuestra prioridad no es el acceso a la tecnología por sí solo, porque entendemos que si solamente entregamos tablets, por las necesidades que existen en esas comunidades, muchas veces las empeñan o venden. Nuestra prioridad es, además de habilitar puntos de internet, capacitar a profesores y alumnos. Convivir con ellos. Ir a sus salones. Experimentar de primera mano cómo es vivir en una comunidad rural mientras se estudia en la ciudad. Vivir los traslados. Entender cuáles son sus dificultades.

Consejo que le darías a los que inician en el emprendimiento social

Desarrolla tu pasión. No importa si es escribir, dibujar, diseñar. Si lograr empatar tu pasión con una necesidad o problemática, ya estás del otro lado en el emprendimiento social.

Toma en cuenta que estamos en 2019. Cualquier iniciativa social tiene que tener un componente tecnológico.

Gracias a la tecnología, tenemos la oportunidad de crecer una iniciativa 10 mil veces más lejos y más rápido que sin ella.

Por último, entender que lo puedes llevar tan lejos como tú quieras. Muchas veces nos frenamos: “No tengo dinero” “Estudié en escuela pública”. O incluso en algunos casos, “Yo ni siquiera estudié”. Eso no te impide nada.

Mi caso, por ejemplo. Yo estudié en una universidad de Quintana Roo. El presupuesto de las ocho universidades del estado es el mismo que tiene tan solo el departamento de sistemas de la Universidad de Guadalajara. Imagínate. Ni se diga si se compara con el presupuesto de universidades estadounidenses. A pesar de todas las carencias, de tener un año de egresados, ya generamos impacto. Ya presenté este proyecto en Harvard, MIT, la ONU y en muchos más foros.

Claro que siempre habrá obstáculos y carencias que superar, pero si tú tienes la idea clara y sabes cómo aterrizarla, no hay nada que te impida.  

Cómo hacer rentable un emprendimiento social

Tienes que tener muy claro cuál es el impacto que se tendrá. Mide dos cosas: el impacto social de tu iniciativa, por ejemplo, indicadores de cuántas personas o comunidades se beneficiaron; y el impacto de revenue: cuántas personas consumen un producto gracias a la iniciativa.

Con esto en claro, tienes el “paquete” de tu producto. Puedas llegar con una empresa o cualquier otro tipo de aliado con los argumentos de cuántas personas y cómo se han beneficiado, y cuántas conocen su producto o servicio gracias a eso. Es un triple beneficio: gana la comunidad, gana el emprendedor social y gana la empresa.

Se asocia la juventud con inexperiencia. ¿Cómo lograr que te tomen en serio siendo joven?

Es algo con lo que sigo lidiando. La mayoría de las personas que se dedican a este ámbito tienen 40 o más años. En las juntas me siguen viendo con escepticismo. Pero cuando demuestras el impacto que has generado, lo que puedes llegar a hacer, cambian su manera de verte. Incluso se sorprenden.

Ser joven no te impide nada. Al contrario, el mundo es de los jóvenes. Nos pertenece. Somos nosotros los que por nuestra juventud nos damos cuenta de lo tradicionales que son los modelos y quienes buscamos ideas innovadoras.

Lo mejor de ser emprendedor social

Siempre hay un reto nuevo. Todos los días te enfrentas a algo.

Me he caído un montón de veces: reprobé materias, me peleé con maestros, amigos, me quedaba dormido del cansancio…

Entendí que ningún reto te impide desarrollarte; al contrario, son los que te permiten superarte constantemente.

Para terminar: Pedro González en lo personal

  • Tres palabras que te definan

Apasionado. Adaptable. Carismático.

  • Libros que recomiendes a los emprendedores

The Creator’s Code: The Six Essential Skills of Extraordinary Entrepreneurs. Me encanta. Es un libro que he leído dos veces. La autora Amy Wilkinson, una profesora de Stanford, entrevistó a más de 200 emprendedores, como los fundadores de Nike, Über, Paypal… Recopila sus experiencias en seis habilidades que ella concluyó que necesitas para ser emprendedor. También te ayuda a identificar qué perfil tienes como emprendedor. ¡Es un librazo!

Crushing It!: How Great Entrepreneurs Build Their Business and Influence. Es un libro que me encanta, sobretodo por el autor Gary Vaynerchuk, emprendedor del mundo digital. En este libro cuenta experiencias propias y de otros donde te das cuenta de que no necesitas tener una gran inversión o mucho dinero; puedes romperla de cualquier forma gracias al uso del internet.

Whiplash: How to Survive Our Faster Future. El autor es Joi Ito, director de MIT Media Lab. Como cabeza de uno de los centros de tecnología más grandes, te cuenta por dónde gira el futuro, por dónde irá la sociedad y cuáles son los principios para sobrevivir al futuro.

Un pilón es Why information grows, de César Hidalgo, un economista e innovador tecnológico chileno. Nos habla de cómo a partir del surgimiento de ideas, éstas se pueden sembrar en más personas, y de personas en economías enteras.

  • Principal cualidad

Apasionado.

  • Principal defecto

Por ser ajonjolí de todos los moles, he llegado tarde a algunos asuntos.

  • Pasatiempo en tiempos libres

Creo que todas las personas tienen que tener tres pasatiempos: Leer. Practicar actividad física (en mi caso es correr) y una actividad que estimule tu creatividad. Yo soy músico.

Millones de estudiantes en comunidades rurales de México se ven forzados a dejar sus estudios por falta de recursos educativos a su alcance. Sigue en contacto con esta iniciativa que busca combatirlo:

Inspírate con más casos de éxito en nuestra sección Chingones.

Deja un comentario