¿Cómo elegir gym? 5 claves para lograrlo

¿Recuerdas que a principio de año te habías prometido llevar una vida más saludable? “Ahora sí me voy a aplicar” “Ya el lunes empiezo a comer mejor” “Ahora sí, este año me meto al gym”

Si aprovechaste la primera mitad del 2019 para lograrlo, ¡excelente! Si no fue así, si con cada “el próximo lunes empiezo” se te fue medio año sin lograr tus metas, ¡nunca es tarde para empezar, darling!

Entrenamiento de fuerza, cardio, workouts de solo 30 minutos, crossfit, box… ante todo el mar de opciones, ¿cómo elegir el mejor? ¿Cómo saber cuál nos conviene? Te dejamos estas recomendaciones para elegir tu gym ideal: 

Pregúntate qué tipo de actividades te gustan

Al buscar una actividad física, generalmente la gente se pregunta qué es lo que gasta más calorías para bajar más rápido de peso. Es un error que no debes cometer. En primer lugar, porque bajar de peso depende más de tu alimentación que del tipo de ejercicio que realices. En segundo, porque no lo es todo. Hay actividades enfocadas a tonificar y fortalecer que son igual de buenas para tu cuerpo. 

En vez de preguntarte sobre cuántas calorías quemarás, pregúntate qué es lo que te gusta, en qué actividad te sientes tan cómodo que a pesar del esfuerzo físico, te divertiste.

Si es la primera vez que eliges una actividad física y no sabes lo que te gusta, busca lo que te llame más la atención: ¿Te gustan los videos de gente boxeando? ¿Te sorprende la cantidad de peso que levantan en crossfit? ¿Te llama el ambiente de fiesta en zumba? Revisa o ve a clases de prueba para averiguar qué es lo que te atrae. 

Este es el paso más importante para elegir gimnasio. Retomar o generar el hábito de hacer ejercicio por sí mismo es un reto. Si eliges algo que no te gusta, será mucho más difícil el proceso porque lo verás con desgana. 

Elige uno que te quede cerca

Lo ideal es que llegues a tu gimnasio en un promedio de 10 a 15 minutos ya sea de tu casa o de tu trabajo. Si eliges uno alejado —por más increíble que sea—, será más difícil que vayas porque el trayecto te representará un esfuerzo extra y se convertirá en una fuente de pretextos: “Hay mucho tráfico” “Ya está lloviendo” “Mejor voy mañana” 

Además, de preferencia, elige uno a donde llegues caminando o en bicicleta. Si tienes que tomar metrobus, metro, o cualquier transporte, toma en cuenta que además de la mensualidad tendrás que pagar tu pasaje diario. Si te vas en coche, tendrás que sumar el costo del estacionamiento, de la gasolina y el tráfico. 

Pregunta por una clase prueba

Cada gimnasio tiene su propio entrenamiento físico y su propia metodología. Revisar sus redes sociales te dará mayor idea de cuál es su esencia. Sersana, por ejemplo, se basa en ejercicios de intervalos, pliométricos e isométricos. 9Round se basa en entrenamientos de cardio y resistencia de solo 30 minutos. 

Equipo de Sersana

Conoce más de Sersana y 9Round en nuestro post de 7 gimnasios innovadores que recomendamos. 

Es decir, aun cuando ofrezcan ejercicios similares, hay diferencias entre ellos. Pide por una clase de prueba para ver cuál es su dinámica, cómo te sientes, cómo son los entrenadores y qué tanto te gusta el ambiente. 

No te apresures a inscribirte a uno. En especial porque la mayoría, además de la mensualidad, cobra inscripción o membresía. Incluso hay algunos que cobran sanciones si cancelas tu membresía antes de terminar el año. Es preferible tardarse un poco en revisar opciones y analizarlas, a apresurarte y terminar con una mala experiencia que te quite tu motivación.

Visítalo en el horario en el cual irías

Como todos los lugares: existen “horas pico”, con alta afluencia de gente, y horas donde la presencia es menor. 

Generalmente, los gimnasios no toman sus fotos en las horas de alta afluencia. Así que no te quedes con la imagen del folleto o de la página de internet; mejor visítalo a la misma hora en la que asistirías si estuvieras inscrito. Esto te dará una idea de cómo será tu experiencia: verás qué tan lleno está, si lo mantienen limpio, si los instructores le hacen caso a todos, etc. 

Pregunta por referencias 

Como primer paso, revisa las redes sociales del gimnasio que estés considerando. En la parte de opiniones y comentarios te darás una idea de qué tan satisfechos están sus clientes y qué tan bueno es el servicio. 

Como segundo paso, pregúntale a la gente que veas en el gimnasio el día de tu visita o clase prueba. Nadie mejor que ellos, que ya han probado el servicio, para decirte una opinión más realista que la que te darían los empleados del lugar.

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