La importancia de tu imagen como emprendedor

¿Cuántas veces has escuchado que la primera impresión es la que cuenta? No solo las personas que acuden a una oficina necesitan una buena imagen, como emprendedor es aún más importante, ya que tú eres la imagen principal de tu negocio.

Tu imagen también dependerá de la naturaleza de tu empresa. No se debe ver igual una persona que está en un ámbito creativo a alguien en una rama más formal. Desconfiarías de un pintor en un traje Armani, lo mismo de un asesor financiero en un auto barato.

Por esta razón, te decimos la importancia que juega tu imagen para el futuro de tu negocio y cómo lograrla.

Bastan 7 segundos para que una persona se forme una primera impresión.

¿Qué pasa cuando esa persona es alguien esencial para tu empresa? ¿Qué pasa cuando se trata de un cliente nuevo, de un posible socio, o de un inversionista? Evidentemente, querrás dar la mejor impresión de ti mismo. 

El diseño de la Imagen Pública es la herramienta que te ayuda a que la imagen que des a los demás vaya acorde a quién eres y a tus metas. Es la herramienta para que los estímulos que arrojes no sean producto del azar, sino sean parte de una estrategia consciente y permanente para alcanzar tus objetivos.  

Hoy te damos una introducción a qué es la imagen pública y por qué te ayudará a ser mejor emprendedor.  

Por qué es importante la imagen

¿Te has preguntado por qué hay personas con las que no congenias a pesar de que nunca hicieron algo contra ti? ¿Por qué una empresa se te hace amigable y te gustaría trabajar en ella? ¿Por qué un político te convence y otro no? Eso es porque en todo momento recibimos mensajes de las personas e instituciones. Estímulos que al percibirlos se van convirtiendo en nuestra imagen y opinión de los demás. 

Los mensajes o estímulos son percibidos por todos nuestros sentidos. En otras palabras, además de asimilar el mensaje per se, también vemos, olemos, escuchamos… 

La comunicación de un mensaje depende en gran medida de lo visual: El 55 % de una emisión depende de la apariencia; el 38 %, del medio, y tan solo el 7 %, del mensaje como tal. Aproximadamente, el 75% de la información que recibimos entra por la vista; afecta a nuestros pensamientos y a nuestro comportamiento, y es clave para formar nuestra opinión de las personas o empresas. 

Es por eso que es importante cuidar nuestra imagen pública. Porque queramos o no, seamos conscientes o no, todo el tiempo estamos comunicando. Todo el tiempo la gente nos percibe y se forma una imagen de nosotros mismos. 

Te importe o no tu imagen, la gente se va a formar una opinión de ti. Si de todos modos lo harán, ¿por qué no formar tu imagen de acuerdo a tus objetivos? 

Qué es la imagen pública

Es un error común pensar que cuidar nuestra imagen pública se limita a lo físico, a lo superficial, a vestir a la moda o con la ropa más cara. Eso es un error. 

La imagen pública no tiene nada que ver con verse bien o guapo, con tener una “bonita imagen” o “fea imagen”. Tiene que ver con si tu imagen te funciona para tus objetivos. Si transmites una imagen coherente entre tu esencia, tus objetivos y las necesidades de tu audiencia. 

Pongamos un ejemplo: Marilyn Manson es una persona con estilo dramático. Viste con colores sombríos y con accesorios extravagantes. En sus entrevistas, da declaraciones contravertidas. Pese a que muchos no comparten sus gustos, tiene una imagen pública funcional. Porque respeta quién es como persona; refleja su carácter, su temperamento y su personalidad. Porque va acorde a sus objetivos: en este caso, posicionarse como un artista rebelde, controversial, fuera de lo ordinario. Y porque toma en cuenta las necesidades de su audiencia: sus fans y admiradores del metal, que gustan de sus canciones y estilo. 

¿Su imagen es bonita? ¿Es fea? Eso es relativo y no importa. Lo importante es que es una imagen funcional para él. 

Barack Obama y Marilyn Manson. Ambos con una imagen pública funcional, pese a ser distintos.

Para lograr la coherencia entre estos tres aspectos, no basta con la ropa o con una sola ocasión. Para una imagen pública funcional, debes cuidar tu imagen física, la no verbal y la protocolaria. Además de tu ropa, otras cosas hablan de ti: cómo tratas a los demás, cómo hablas en una presentación, cómo escribes un correo, tu limpieza personal…

Ya lo sabes, darling. Todos los aspectos hablan de ti. ¿Te has preguntado qué dice tu imagen de ti como emprendedor?

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