Consejos para controlar los nervios al hablar en público

Lograr hablar en público no es tan fácil como suena. A la hora de hacerlo, uno de los grandes obstáculos son los nervios. Las manos sudorosas, olvidarte de tu discurso, las trabas al hablar, la voz entrecortada, por ejemplo.

Si eres de los que practica y se prepara, y aun así le invaden los nervios al ver a su audiencia, sigue leyendo. Te dejamos cinco tips que te ayudarán a mantener la calma y dominar tu escenario. 

Concéntrate en una canción o en un programa de radio

Uno de tus mayores enemigos a la hora de hablar en público es sobrepensar. Antes de nuestra presentación o cualquier evento en el que vayamos a hablar ante una audiencia, nos llenamos la cabeza de los peores escenarios posibles: ¿Y si me equivoco? ¿Y si se me olvida la presentación?…

Sobrepensar solo te pondrá más nervioso y te hará entrar al escenario con una actitud de batalla perdida. Por eso, antes de tu evento, ponte los audífonos y escucha una canción, de preferencia una alegre o movida que te haga entrar en un mood relajado. O bien, escucha un programa de radio hablado en tu camino al evento. Concéntrate en las voces de otras personas y en otros temas para no darle espacio a tu mente para sobrepensar. 

Relaja las cuerdas vocales para disimular los nervios

De acuerdo con Jackie Gartner-Schmidt, co directora del Centro de Estudios de la Voz de la Universidad de Pittsburgh, la voz puede delatar nuestros nervios. 

En situaciones de estrés, como pararse frente un público y soportar todas las miradas de la audiencia, nuestra voz se vuelve más aguda. Esta es una reacción fisiológica normal. Nuestro cerebro cierra las cuerdas vocales como un intento de protección contra elementos externos. Por ejemplo, si alguien está hundiéndose en el agua, el cerebro automáticamente cierra la “puerta” de las cuerdas para evitar que entre más agua. 

Si bien es una reacción normal de nuestro cuerpo, no es la más conveniente para nuestros objetivos. Un emprendedor, por ejemplo, no puede hablar de lo estable que es su empresa para invertir con una voz que transmita inseguridad. Su voz contradecirá sus palabras. 

Para disimular la voz aguda y evitar que nos delate, un ejercicio que nos recomienda la Dra. Gartner-Schmidt es llevar nuestro dedo índice frente a nuestros labios, como cuando pides silencio con un “shhh”, y moverlo de un lado a otro mientras haces un sonido como de fantasma “uuuuuu”. Realizalo de cinco a diez veces antes de tu evento. Vacía el aire de tus pulmones en cada repetición. Esto te ayudará a calentar la voz, relajarla y disimular los nervios. 

Dirige tu vista a la nariz de la otra persona en vez de sus ojos

Si tu presentación es ante un público pequeño, como un pitch o una entrevista de trabajo, la mirada fija a los ojos puede convertirse en un enemigo; para algunos, la intimidad y la cercanía de ver a alguien directo a los ojos puede aumentar los nervios. 

Obviamente no puedes desviar la mirada porque eso transmite un mensaje de inseguridad. Un truco que te ayudará es mirar al puente de su nariz en vez de directamente a los ojos de tu interlocutor. La nariz está en un plano visual parecido al de los ojos por lo que se verá como si estuvieras viendo a los ojos aunque no lo hagas. De esta forma, evitarás una mirada directa sin que nadie lo note. 

Lo mismo aplica para las presentaciones ante un público grande. No te enfoques en la cara de la audiencia si te pone demasiado nervioso ver sus reacciones. Busca un punto al fondo de tu escenario. Una columna, una silla vacía o cualquier elemento centrado en el escenario. Parecerá que ves a tu audiencia. 

Si te equivocas, tómalo a la ligera

Tus peores escenarios pueden hacerse realidad. Si así pasa, ¡no te estreses ni entres en pánico! Al contrario, tómalo a la ligera. Ríete de tu caída. Haz bromas sobre el “gallo” que se te acaba de salir. Búrlate de que no sabes prender el proyector.

Reírte de ti mismo te relajará, entenderás que no es el fin del mundo y entablarás empatía con tu audiencia. Tu audiencia también es humana; también sabe que hablar en público es difícil. Ellos lo comprenderán. 

Canaliza tu ansiedad en algún objeto

De acuerdo con Víctor Gordoa, experto en imagen pública, sostener un objeto ayuda a redirigir tu ansiedad y nervios. Como las pelotas anti estrés: el movimiento hace que el cerebro se centre en eso en vez de la ansiedad. 

En una plática en público, usa el control del proyector  o el micrófono como tus pelotas anti estrés. Apriétalos si te sientes nervioso para canalizar tu emoción.

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