Tolerancia al fracaso: cómo aprender a levantarte

El fracaso, en especial en los negocios, es un tabú. Se oculta, se subestima, se esconde del discurso como si fuera una carga embarazosa que es mejor barrer debajo de la alfombra y nunca más volver a ver. 

Tan solo veamos la imagen generalizada que tenemos de un emprendedor: una persona que siempre consigue lo que quiere, que es etiquetada como exitosa, que se ve plena, realizada, en completo orden mientras pide su café y se dirige a recibir un premio por sus últimos éxitos. 

Los errores, las fallas, las equivocaciones… puede que no se hable abiertamente de ellos, pero son y siempre serán parte de la vida de un emprendedor. ¿Cómo lidiar con esta situación? ¿Cómo seguir adelante aun cuando el camino tiene más obstáculos de los que nos dijeron? 

Con información del Dr. Edmundo Mejía Sánchez, Profesor-investigador de la Facultad de Contaduría Pública de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, hoy te dejamos estos consejos que te harán ver al fracaso de una manera más positiva y, en consecuencia, te prepararán para superarlo

1. Sé realista con el concepto “éxito” 

La posibilidad de ser exitoso se ha convertido en una “búsqueda casi mítica”, de acuerdo con Mejía. Es el ideal de la mayoría de la gente, y en consecuencia, se ha rodeado de mitos e imágenes irreales. 

En especial porque no hablamos del fracaso, percibimos al éxito como un estado permanente de absoluta felicidad y llena de perfección. En el momento en que sentimos dudas, en que nuestros sueños nos dejan de llenar como lo hacían antes, en donde nos damos cuenta de que los “algún día” no son tan especiales como creíamos, en ese momento sentimos que fallamos como personas exitosas. 

La realidad es que no hay ningún fallo. Es completamente normal desear más cosas, dudar e reinventar. De hecho, es esa insatisfacción continua la que nos mueve y nos reta. 

Como diría Donald Draper, personaje en la serie multipremiada de televisión Mad Men: “¿Pero qué es la felicidad! Es un momento antes de necesitar más felicidad”. 

2. Define lo que para ti significa ser exitoso

De acuerdo con la investigación El fracaso como un elemento fundamental del emprendimiento, el paso más importante para sentirnos exitosos es conocer a profundidad lo que es correcto para nosotros, en lugar de medir nuestra vida con base en la aprobación o desaprobación de otros. 

Para una persona, el dinero y las propiedades materiales son su medida de éxito. Para otra lo será un trabajo con causa social a pesar de no ganar demasiado dinero. ¿Cuál está bien y cuál está mal? Ambos son casos de éxito porque así lo decidieron esas personas. 

Pregúntante entonces cuál es tu propia medida de éxito. Sin compararte con los demás, sin preguntarte qué es lo que supuestamente deberías estar haciendo a tu edad, sin escuchar las expectativas de otros sobre ti, pregúntante qué es lo que a ti te importa. 


3. Ve al fracaso como parte del camino

El fracaso es parte del éxito. Las fallas, aun cuando en el momento no se sientan así, son pasos hacia lograr nuestros objetivos. 

Por tanto, en vez de ver a las equivocaciones como obstáculos, velas como oportunidad, como un proceso de aprendizaje y reflexión. El fracaso nos permite ver áreas de oportunidad que el éxito no deja ver; en consecuencia, tenemos la posibilidad de arreglar esos aspectos y mejorar nuestro trabajo. 

“El éxito y el fracaso no son incompatibles. Son la misma cara de una moneda”, de acuerdo con Mejía Sánchez y co autores.

4. Diferencia entre fracasar y renunciar

De acuerdo con Peter Gasca de la revista Forbes, para muchos emprendedores, el miedo al fracaso viene del miedo a ser percibido como un quitter, alguien que abandona, alguien que no pudo con la carga. 

La verdad es que un obstáculo no significa que la carrera está perdida. Michael Jordan, por ejemplo, considerado como uno de los mejores jugadores de baloncesto, quedó fuera de su equipo en preparatoria porque su entrenador no creía que fuera lo suficientemente bueno. Warren Buffet, uno de los empresarios más ricos y exitosos del mundo, fue rechazado por la Universidad de Harvard. Richard Branson, propietario del imperio Virgin, no terminó su preparatoria.

Los obstáculos son momentáneos; no significa que definirán toda tu vida como emprendedor.

Recuerda: 

«El éxito es la capacidad de ir de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo».

 Winston Churchill

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