Resiliencia: la habilidad emocional que todo emprendedor necesita

La resiliencia se ha convertido en foco de estudios, libros e incluso de cursos para emprendedores. Se dice que es una de las habilidades que diferencian a las personas exitosas tanto en lo laboral como en lo personal. 

¿Ya conoces esta habilidad? Te contamos más sobre qué es y cuál es su importancia.

Qué es la resiliencia

De acuerdo con Elisardo Becoña, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela, el concepto nació en el ámbito de la física, donde se definía como la resistencia de un cuerpo a la rotura por golpe, o la capacidad de un material de recobrar su forma original después de someterse a una presión deformadora. 

Si bien es un concepto originado en las áreas físico-matemáticas, se adoptó por las ciencias sociales para definir un rasgo psicológico en el que la persona consigue el éxito a pesar de las adversidades, e incluso, en el que se refuerza en estas condiciones. 

En pocas palabras, de acuerdo con Becoña, la resiliencia es un proceso de adaptación positiva, donde se tiene la capacidad de recuperarse, adaptarse y “levantarse” después de un evento estresante. 

Características de la resiliencia

La resiliencia suele confundirse con conceptos como “adaptación” o “mitigación”; sin embargo, pese a sus similitudes, son diferentes. 

La mitigación se refiere a un simple manejo de crisis, a solo atenuar o suavizar lo negativo. La adaptación, si bien habla de un ajuste a las nuevas condiciones, deja de fuera la actitud con la que se realiza esta modificación. 

La resiliencia, en cambio, habla de una adaptación positiva. Es decir, la persona toma una actitud incluso optimista ante las adversidades. 

Con datos de Julio Alfonso Piña López, del Programa de Salud Institucional de la Universidad de Sonora, la resiliencia abarca más dimensiones a diferencia de otros conceptos. Las dimensiones son las siguientes: 

  • Afrontamiento: La persona resiliente no ignora o evade la situación, sino da la cara los problemas y busca posibles soluciones.
  • Actitud positiva: En la resiliencia, se tiene una disposición de aprender de las adversidades y de tratar de ser feliz a pesar de ellas.
  • Empatía: La persona resiliente entiende y comparte las emociones de las demás personas.
  • Flexibilidad: Se acepta que los problemas son parte normal de la vida y, por tanto, se adapta a los obstáculos con un enfoque positivo. 
  • Perseverancia: Se tiene persistencia. Se entiende que se debe tener un esfuerzo continuo para lograr metas a pesar de las dificultades. 
  • Autoeficacia: Es una habilidad emocional. La persona resiliente cree en sus propias capacidades para ejecutar sus planes de acción y lograr los resultados deseados. 
  • Optimismo: En la resiliencia, se busca la tendencia de esperar resultados positivos y favorables ante una situación. 
  • Orientación hacia la meta: La persona resiliente mantiene en su mente sus aspiraciones y metas, y por tanto, sigue adelante para lograrlas.

Por qué es importante la resiliencia para un emprendedor

La resiliencia es un factor que determinará tu éxito. Seas un empresario o un trabajador, un emprendedor social o uno con fines de lucro, siempre se necesita hacer frente a las adversidades del camino. 

Siempre habrá obstáculos en un negocio. Pero si se cuenta con los tres ámbitos de la resiliencia -la capacidad de resistir el momento, el ingenio para idear soluciones y el optimismo para motivarse a salir adelante-, verás que lograrás el éxito como emprendedor. 

J.K. Rowling, autora de la saga de Harry Potter, por ejemplo, antes de convertirse en la escritora mejor pagada del mundo, fue rechazada por doce editoriales antes de conseguir su primera publicación. Incluso, eran tales sus dificultades financieras que los escritos que presentaba a las editoriales los tuvo que transcribir a mano, porque no podía costear las impresiones.

Siempre habrá riesgos y planes fallidos. Ante esto, la resiliencia es la que te ayudará a mantenerte en calma y en control en las crisis, a seguir enfocado en el plan, a ser realista sin perder el optimismo de que puedes superar lo que sea.

Es imposible vivir sin fallar en algo, a menos que se viva con tanto cuidado que no se viva en absoluto, en cuyo caso se falla por defecto. No se conocerán a ustedes mismos, ni conocerán la fuerza de sus relaciones, hasta que ambas cosas hayan sido probadas ante la adversidad

J.K Rowling, autora.

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