Diferencias entre una persona productiva y una persona ocupada

Se suele medir la efectividad del trabajo con relación al tiempo. Se piensa que trabajar más de 10 horas todos los días es sinónimo de cumplir con más tareas de lo normal. O que trabajar también en fines de semana te acercará más rápido al éxito en comparación a otras personas que solo laboran de lunes a viernes. 

¿Realmente es el caso? ¿En verdad estás cumpliendo tus objetivos, o en realidad fue tiempo perdido? ¿Eres una persona productiva o solo una persona ocupada? 

Hoy te explicamos la diferencia entre estos dos conceptos y por qué te conviene ser un emprendedor productivo en vez de uno ocupado. 

Priorizar en vez de tratar de abarcar todo 

Las personas ocupadas piensan que el multitasking los hará más rápidos y mejores emprendedores. Sin embargo, en este caso aplica el refrán “El que mucho abarca poco aprieta”. Y es que realizar muchas cosas al mismo tiempo solo trae descontrol en los horarios, poca concentración y desorganización. 

¿Eres de los que quiere contestar correos, hacer reportes, hablar con tus amigos por WhatsApp y comer al mismo tiempo? Mide tus tiempos y verás que este multitasking alarga las tareas que por separado podrías terminar en menos tiempo. 

En cambio, una persona productiva establece sus tareas, las ordenar conforme prioridades y concentra su atención y energía en un número determinado. 

A primera vista pareciera que ir pendiente por pendiente es un proceso más lento; sin embargo, al ser una dinámica continua y con mayor concentración, aumentas tu rapidez y calidad

Te recomendamos dividir tu lista de pendientes en tres rubros: las actividades que faltan por hacer, las que están en proceso y las que ya se terminaron. Así tendrás mayor claridad y control sobre tu trabajo. 

Para más consejos sobre cómo organizar tus tareas, checa nuestro post sobre cómo acabar con la procrastinación. 

Enfocarse más en la planeación en vez de la ejecución

De acuerdo con Stephen Covey, autor de Los hábitos de la gente altamente efectiva, las tareas se dividen en cuatro cuadrantes dependiendo su nivel de importancia y urgencia. 

  • Cuadrante 1 – Importante y urgente: Crisis, deadlines, “bomberazos”. 
  • Cuadrante 2 – Importante pero no urgente: Planificación, prevención, mejoras continuas.
  • Cuadrante 3 – No importante pero urgente: Interrupciones, distracciones, llamadas, consultas.
  • Cuadrante 4 –  No importante y no urgente: Actividades de recreación.

Una persona ocupada se centra en el cuadrante uno: solo realiza tareas a corto plazo, vive al día, ejecuta conforme van llegando las cosas, con el tiempo encima y sin organización. En cambio, las personas productivas se enfocan en el cuadrante dos: se preparan, planean con antelación y, una vez establecido el plan de acción, ejecutan. 

De esta manera, al realizar las tareas importantes con tiempo y planificación, las personas productivas evitan que nazcan las tareas urgentes. 

Diferenciar entre buenas y malas oportunidades

Una persona ocupada acepta cualquier proyecto que se le presente. Se crea una falsa ilusión de que entre más tareas, más ambicioso se es. Se cree que para alcanzar el éxito lo más pronto posible, lo mejor es estar en todo para no perder el tiempo. 

Sin embargo, decir “sí” a todo no necesariamente te llevará a tus objetivos. Incluso te puede desviar de ellos. 

En entrevista, Jerry Seinfeld, comediante y productor estadounidense, dijo que después del éxito de su serie Seinfeld, le llovieron oportunidades únicas y tentadoras, como tener su propia cadena de televisión. Sin embargo, las rechazó. Porque sabía que más que oportunidades, eran trampas. Sabía que él quería ser comediante y quería seguir haciendo chistes, y esos proyectos solo lo alejarían de sus objetivos. 

Las personas productivas siguen esta mentalidad. Evalúan cuáles son las oportunidades que se alinean con sus planes, cuáles son relevantes para sus objetivos y cuáles deberían rechazar porque, si bien tienen aspectos positivos, a largo plazo te arrastran a un camino que no deseas. 

Elegir la eficacia sobre la eficiencia

La eficiencia se trata de ejecutar rápidamente los pasos de un plan. La efectividad, por otro lado, habla de encontrar la forma más óptima de hacer algo, e incluso de evaluar si realmente es necesaria esa tarea en cuestión para el plan general. 

Las personas productivas se centran en la efectividad. Si bien evaluar y replantear tareas toma más tiempo que solo ejecutarlas, saben que a largo plazo es la mejor opción. 

La efectividad, también conocida como eficacia, es la única que te llevará a detectar áreas de oportunidad y posibles soluciones.

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