Cómo mantenerse concentrado en largas jornadas laborales

A mitad de la junta, tu cerebro empieza a divagar e incluso a tararear esa canción que tienes pegada desde la mañana. Comienzas al 100 tu día, pero después de las dos de la tarde inicia el declive. Y ni se diga cerca de tu hora de salida donde estás frente a la computadora sin entender lo que escribes. 

Si es tu caso, ¡no estás solo! De hecho, es una reacción totalmente normal de tu cerebro. La mente humana solo conserva la atención por poco tiempo; aproximadamente por 50 minutos.

Incluso, según una investigación de la Universidad Técnica de Dinamarca, nuestra capacidad de atención colectiva se está reduciendo debido al mundo digital. Los trending topics en redes sociales, la atención a los libros, la popularidad de búsquedas en la web, de películas; su ciclo de atención es cada vez más corto. 

¿Qué hacer al respecto? Benjamin Fisher, psicólogo y fundador de Project Monkey Mind, nos comparte los siguientes consejos para mejorar nuestra concentración:

Conoce más recomendaciones y consejos en el libro Project Monkey Mind: The subtle psychology of long lasting calm.

Elige lecturas que te reten 

Es cierto que todo el tiempo leemos. Desde publicaciones en redes sociales hasta mensajes de WhatsApp. Sin embargo, considera retarte con contenido más complejo: autores que nunca habías leído, estudios académicos, reportes sobre tu emprendimiento. 

De acuerdo con Fisher, “leer contenido denso que no puedes comprender por completo ayuda a condicionar tu mente a enfocarse”. La mente es como un músculo que necesita ejercicio para fortalecerse y acostumbrarse a las tareas. 

Bastan 15 minutos al día, con cualquier lectura de tu elección, para realizar este ejercicio. 

Dale respiros a tu cerebro

En vez de la mentalidad “No me despego de la computadora hasta que acabe”, intenta jornadas de trabajo cortas pero continuas. Recuerda: el cerebro humano no puede concentrarse por mucho tiempo. 

La técnica Pomodoro es una opción. Esta metodología de administración de tiempo cronometra lapsos de 25 minutos de trabajo con cinco minutos de descanso después de cada uno. De esta manera, solo le exige al cerebro enfocarse por periodos cortos para evitar “sobrecalentarlo” y le da interrupciones para que descanse. 

Conoce más sobre cómo implementar esta técnica en nuestro post al respecto. 

Elige comida adecuada para tu cuerpo

¿Te ha pasado que comer un chocolate solo te da energía por poco tiempo y después te sientes igual o más hambriento? Tiene que ver con el tipo de alimento que eliges. 

De acuerdo con Maya Adam, de la Universidad de Stanford, los alimentos como papas fritas, galletas, refrescos y demás botanas que creemos que nos entretienen el hambre hacen que el azúcar en tu sangre suba demasiado rápido. El cuerpo reacciona mandando insulina para disminuir el azúcar en la sangre y llevarla de nuevo a su nivel normal. En este proceso, llega un momento en que el nivel de azúcar cae más de lo que debiera, y esto provoca que sientas hambre rápidamente

Para evitar esto, elige comidas completas (carbohidratos, de preferencia con un poco de fibra, proteína o grasas saludables) en vez de comida alta en azúcar. Por ejemplo: pollo con arroz integral y aguacate. Esta combinación de los tres grupos de alimentos retrasa la liberación de azúcar en tu sangre y evitará que el hambre vuelva enseguida. 

Premia tus pequeños logros 

La concentración y la motivación van ligados. Si premias tus avances, mantendrás tus niveles de dopamina altos y, en consecuencia, tus ganas de seguir. 

No importa qué tipo de motivación. Pueden ser cinco minutos para revisar tus redes sociales, o ponerte a todo volumen tu canción favorita del momento. Lo importante es que te represente algo alegre

Recuerda: 

Pequeños progresos todos los días se convierten en grandes resultados. 

Toma en cuenta tus propios niveles de energía

Cada persona siente diferente su energía según la parte del día. Los llamados early birds son más activos en la mañana y prefieren iniciar sus actividades a primera hora del día. En cambio, los night owls se sienten con más ánimos horas después de haberse despertado. 

Analiza cuáles son los momentos del día donde te sientes con menos energía porque estos momentos son una amenaza para tu concentración.

Una vez identificados, anticipa acciones como evitar agendar reuniones en horarios que sabes que no son los ideales, comer antes para tener energía, o prepararte una playlist que te anime.  

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