Por qué rodearte de opiniones distintas te hace mejor emprendedor

Todos hemos escuchado la frase “En la mesa, no se habla de política ni de fútbol ni de religión”. Y así nos hemos guiado tanto en lo personal como en lo profesional: evitamos conversaciones difíciles, huímos de los temas en los que diferimos y preferimos enterrarlos con tal de evitar polémica.

Incluso, consciente e inconscientemente, nos acercamos más a las personas parecidas a nosotros en opiniones, estilos de vida, backgrounds y personalidades. 

Hoy te hablamos por qué vale la pena dejar de huir de las opiniones diferentes a la tuya y cómo esto te hará un mejor emprendedor.

No lo sabes, pero estás encerrado en tus propias opiniones

Puede al haber leído la introducción hayas pensado que no es tu caso, que tú sí preguntas a los demás sus opiniones y sí estás dispuesto a escucharlas. Sin embargo, el gran reto con rodearse de opiniones distintas es que estamos más metidos en nuestras propias ideas de lo que pensamos. Es decir, aun cuando tengamos la intención de escuchar ideas diferentes, no podemos porque nos hemos encerrado en una burbuja

Por un lado, nos rodeamos de gente con nuestras mismas aficiones. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Harvard -en donde estudiaron las amistades en Facebook de 200 jóvenes durante cuatro años-, tendemos a rodearnos de personas que viven cerca, escuchan música parecida y comparten nuestras mismas aficiones. 

«Los seres humanos estamos más cómodos rodeados de quienes se nos parecen», afirman Lewis, Gonzalez y Kaufman, autores del estudio. 

Las redes sociales contribuyen a la burbuja de comunicación

Por otro lado, esta homogeneidad en nuestras interacciones sociales se intensificó con las redes sociales. Nos rodeamos de publicaciones, cuentas y personas afines a nosotros; terminamos escuchando solo lo que nos gusta o lo que queremos oír.  

¿Por qué pasa esto? El contenido que vemos en Facebook, Twitter, Instagram y demás redes sociales depende de un algoritmo. Tu timeline, el contenido que se te presenta, depende de las publicaciones o de las cuentas con las que más interactúas. 

Por ejemplo: si en Twitter das Me gusta a un tuit, el algoritmo te presentará en tu Timeline más tuits relacionados o parecidos a ese. Si sigues a una cuenta, te recomendará más cuentas similares.  

O en Facebook, por ejemplo, si reaccionas de manera constante a las publicaciones de una persona, el algoritmo colocará sus contenidos en primer lugar la próxima vez que ingreses a la plataforma. En otras palabras, el algoritmo termina aislando el resto del contenido y presentandote prácticamente lo mismo. 

Se forma entonces lo que se conoce como cámara de eco: un fenómeno de comunicación donde las personas escuchan solo lo que les es afín a ellos; escuchan sus mismas opiniones pero en otras cuentas o en otras publicaciones. 

Por qué vale la pena escuchar opiniones contrarias

De acuerdo con Zachary R. Wood, autor del libro Uncensored: My Life and Uncomfortable Conversations at the Intersection of Black and White America, estos son algunos beneficios: 

  • Para encontrar terrenos en común

Ignorar las conversaciones difíciles no significa que desaparecerán. Seguirán ahí, haciéndose más grandes cada día, aun cuando no lo quieras. 

La única manera de acabar con ellas es “tomando el toro por los cuernos”: dejar de ignorar el tema, sentarse y platicar. Escuchar las opiniones contrarias a la tuya es el primer paso para llegar a un acuerdo. 

Por tanto, la próxima vez que tengas un tema difícil de tratar (por ejemplo, si tu socio y tú tienen caminos diferentes para el negocio, o si no estás de acuerdo con los pagos de tu cliente, o si tienes una estrategia totalmente distinta a tu compañero), ¡platicalo! Probablemente encuentren puntos en común. 

Además, solo así comenzarás a entender que comparten el mismo objetivo; solo difieren los caminos. Es decir, que el desacuerdo no es por ganas de generar conflicto, sino es solo por tener perspectivas distintas. 

  • Para construir empatía 

Al escuchar a los demás y tratar de entender su punto de vista, comprendemos más al otro, aprendemos a tener más tacto y a tener más consideración con ideas o perspectivas desconocidas. 

En pocas palabras, nos volvemos más humanos: personas empáticas que piensan en el otro. 

  • Para mejorar nuestra toma de decisiones

Nadie tiene la verdad absoluta. Los diferentes puntos de vista tienen un poco de razón cada una. Por tanto, escuchar a personas que piensan diferente es como reunir todas las piezas del rompecabezas; es abrir nuestros ojos a un panorama más completo en vez de ver solo desde nuestra ventana. 

El escuchar otras voces hará que la próxima vez que te enfrentes a una decisión difícil, tengas más herramientas para hacerle frente.

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