Las 7 características que te convertirán en un buen líder

Ya sabemos que el liderazgo es la pieza clave para tener proyectos exitosos. Es mediante el liderazgo que inspiramos a otros a caminar con nosotros para llegar más lejos que si caminaramos solos.  

De acuerdo con la Dra. Nancy Picazo, coordinadora académica del doctorado en Liderazgo y Dirección de Instituciones de Educación Superior de la Universidad Anáhuac México Campus Norte, el liderazgo son las habilidades que nos permiten “dirigir e influir en el ser y hacer de un individuo para que realice su trabajo con entusiasmo y con calidad para cumplir sus metas”. 

Pero, ¿a qué se refieren con “habilidades”? ¿Qué exactamente tienes que trabajar para lograr ser un líder? Con información del  Foro Económico Mundial, te enlistamos las siete características que integran a un líder: 

Ser una guía

El líder no da órdenes y espera a que la otra persona se arregle como pueda. Al contrario, enseña a los demás cómo desarrollar las tareas y los acompaña durante el proceso para asegurar el éxito del proyecto. 

Ojo, darling. Recuerda que acompañar es diferente a supervisar. Es decir, no significa que debas estar como águila sobre los demás, ni mucho menos que debas hacer todo por ellos. Significa que te debes mantener abierto para resolver dudas y debes mantenerte en la mejor disposición para guiarlos en el proceso, en especial si es la primera vez que lo ejecutan.

Tener visión

Es relativamente fácil arreglar un problema cuando ya lo tienes en frente, “gritando” fuerte y claro. Lo difícil es arreglarlos cuando aún no se han presentado siquiera.

De acuerdo con Harvard Business Review, esa es la diferencia entre un líder y un manager. Un líder no es aquel que resuelve problemas, sino aquel que los identifica. Aquel que es capaz de anticiparse a los escenarios, de hacer prospectivas para detectar los focos rojos antes de que escalen a un escenario negativo y las oportunidades antes de que se vayan. 

Conocer cómo motivar a los demás

El líder consigue la participación de su equipo al inspirar a los demás, no a través de órdenes y de obligarlos. 

Un líder toma en cuenta sus deseos, personalidades y habilidades para encontrarles la función que les haga el mejor match

Es decir, es capaz de encontrar el punto de intersección entre lo que les gusta, en lo que son buenos y lo que necesita la empresa. De esta manera, al sentirse plenos en la posición de trabajo, se desempeñan de mejor manera y sin necesidad de estar detrás de ellos obligandolos a que cumplan con sus funciones. 

Para trabajar este punto, te recomendamos el libro Work Simply: Embracing the Power of Your Personal Productivity Style, donde te enseñarán a identificar los tipos de personalidad en el trabajo para entender en cuál encaja tu equipo y cómo sacarle provecho.

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Saber gestionar las emociones

Somos humanos. Siempre habrá sentimientos tanto positivos como negativos en el trabajo: celos, envidia, estrés, enojo, alegría, amor… El líder debe saber lidiar con las emociones que se generan en los equipos. 

¿Significa que debe convertirse en el amigo de todos? ¡No! Se mantiene esta faceta profesional. Sin embargo, es capaz de facilitar la integración de todos los miembros del equipo y de escuchar a su equipo para entender sus emociones.

Ser congruente 

Para ser un buen líder, debes tener autoridad moral: ser congruente entre lo que dices con lo que haces. 

Esta congruencia abarca tanto tus valores como tus habilidades. Es decir, si le pides a tu equipo honestidad, debes predicar con el ejemplo. O si te presumes como experto en un tema, debes demostrarlo con tus conocimientos técnicos y experiencia. 

Trabajar en equipo

Este punto significa encontrar un equilibrio entre saber soltar responsabilidades y acompañar a los demás en el trabajo. 

El líder sabe que los trabajos exitosos no son cosa de una sola persona; por tanto, divide las tareas entre todos para funcionar como la tripulación de un barco. Sin embargo, aunque suelta responsabilidades, no se desprende del todo. He ahí el equilibrio. Es capaz de confiar en los demás sin desentenderse. 

Empaparse de otras culturas

Por definición, un líder trabaja con personas. Eso implica más que solo repartir tareas y checar de vez en cuando el estatus de éstas. Un líder debe ser capaz de escuchar y entender a los demás. En especial en un contexto global como el que vivimos, eso implica ser consciente de las diferencias culturales. 

Aprender cómo piensan las personas de diferentes culturas ayuda a adecuar el trato con la gente según sus costumbres, y en consecuencia, generar mejores relaciones con ellos. 

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