5 hábitos de finanzas personales para adoptar este 2020

Sabemos que ser emprendedor conlleva mucho trabajo: atender proveedores, mantener tus redes sociales, trabajar por aumentar tus ventas… Sin embargo, aunque cuidar de tus finanzas personas parezca una tarea más a la lista (ya de por sí larga), es un paso de suma importancia que mantendrá en orden tu vida.

Si tienes finanzas personales sanas, tendrás más posibilidades de ser un emprendedor exitoso ya que sabrás usar el dinero a tu beneficio, y no el dinero te usará a ti. 

Te reunimos cinco hábitos que mejorarán tu relación con el dinero y, en consecuencia, te acercarán a tus metas: 

Lleva un registro de gastos

Imagina que tus finanzas personales son como un paciente médico. Para mejorarlo, primero debes identificar los síntomas, hacer una radiografía de su “cuerpo” para determinar de dónde viene el problema y, a partir de ahí, “recetar” las soluciones. 

Para este diagnóstico, utiliza una tabla de Excel o una agenda anual para anotar tus ingresos y egresos. Así identificarás si tu balance es positivo (gastas menos dinero del que ganaste) o si es negativo (gastas más del que ganas). 

En esta nota, te explicamos cómo subdividir tus egresos para mayor claridad y cómo identificar la variedad de ingresos. 

Sigue la regla 50 – 30 – 20

Una vez que tengas claro en qué gastas, divide todas tus compras en tres grupos: 

  • Gastos básicos: Todos los gastos imprescindibles para vivir como alimentación, renta o hipoteca, servicios del hogar, gastos médicos y educación. Destina 50 % de tus ingresos a este grupo. 
  • Gastos prescindibles: En esta categoría, entran los restaurantes, salidas a pasear, ropa, juegos, bebidas o fiestas y demás entretenimiento. Procura gastar máximo 30 % de tus ingresos a este rubro. 
  • Ahorro: Por último, cada mes procura destinar 20 % de tu dinero a ahorros a largo plazo. En esta categoría entra el fondo para el retiro,  para invertir en tu emprendimiento, para en caso de emergencias, para algún viaje o proyecto, etc. 

Bájale a tus gastos hormiga

El café del Oxxo cada tercer día, los dulces para el antojo, el cigarro suelto, el paquete de chicles… ¿te suena alguno?

Estos gastos, por tener un costo tan bajo, pasan desapercibidos. Al momento de la compra parecen insignificantes, pero si los sumamos al final del mes, se convierten en una cifra considerable que comen tus ingresos mensuales sin que lo notes. 

Aquí hay más información sobre cuáles son los pasos para eliminarlos de tu vida. 

Aplica el método Marie Kondo financiero

Marie Kondo ha revolucionado nuestras vidas gracias a sus tips de organización en el hogar. Las lecciones de esta gurú del orden también podemos aplicarlas a nuestra vida financiera. 

Kondo nos dice que nos desprendamos de cualquier objeto que ya no usemos, que dejemos atrás las cosas que guardamos solo por si algún día se ofrecen porque realmente ese día no llegará. 

Este mismo método debes seguir al analizar tus gastos. Pregúntate si realmente le sacas provecho a lo que pagas. Si tienes una suscripción al gimnasio, pero vas una que otra vez al mes, ¿vale la pena? Si estás suscrito a un servicio de streaming que rara vez usas, ¿por qué sigue en tus gastos? 

Analiza y cancela lo que ya no le de brillo a tu vida, como diría Kondo. 

Sé honesto con el estilo de vida que puedes costear

El consejo más importante de todos: Nunca llevas un estilo de vida que no puedes sostener. De nada servirá que tengas claro cuáles son tus fugas de dinero, si al siguiente mes vuelves a cometer el mismo error. 

Pareciera un consejo obvio, pero en el día a día es difícil de seguir. Cuando tus amigos van a un restaurante más caro de tu promedio, es fácil dejarse llevar por el momento y no pensar en cuánto te costará. Cuando ves ropa que te encanta, es común caer en las compras compulsivas. El resultado: como con los gastos hormiga, no te das cuenta de cuánto estás sobrepasando tu presupuesto mensual hasta que ya es demasiado tarde. 

Ten en cuenta cuánto puedes gastar (de ahí la importancia de llevar tu registro mensual) y apégate a eso. No tengas miedo a decir que no. Ni mucho menos te avergüences si en esta etapa de tu vida no puedes costear ciertas cosas. Lo importante es cuidar tus finanzas personales para ayudarte a tus objetivos a largo plazo y, por supuesto, seguirle chingando. 

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