5 maneras de aumentar nuestra motivación intrínseca

Con las desveladas, las largas jornadas de trabajo y los obstáculos de la vida emprendedora, llega un momento en que nuestro cuerpo no puede más. 

En esos momentos, la motivación nos hace seguir. Nos da un electrochoque de energía que, aun cuando físicamente estamos exhaustos, nos hace pararnos y continuar. Nos llena emocionalmente a tal grado de sentirnos listos para afrontar lo que sea. 

Sin embargo, la motivación es escurridiza. Mientras unos días es nuestra compañera fiel; otros días se pierde y no la encontramos por más que la buscamos. Para esos días, te dejamos cinco formas de aumentar tu motivación intrínseca: 

Qué es la motivación intrínseca

De acuerdo con los autores Ryan y Deci, existen dos tipos de motivación: la intrínseca y la extrínseca. 

La extrínseca se trata de los factores externos que impulsan a la persona a realizar una tarea: salarios, incentivos, reconocimientos, pagos en especie, convenciones sociales, evitar un castigo, etc. 

En otras palabras: realizas las cosas pensando en las consecuencias, en lo que vendrá después. Sabes que si lo haces, te darán algo a cambio. Si no lo haces, habrá un castigo. 

En cambio, la motivación intrínseca se da cuando el incentivo es la tarea misma. Es decir, cuando lo que te motiva son las emociones que te hace sentir la tarea. En este caso, realizas la acción porque lo asumes como reto personal; disfrutas de su dificultad, de sentirte desafiado; te motiva el aprendizaje y el estímulo. 

De acuerdo con Arturo Orbegoso, psicólogo y docente en la Universidad Privada del Norte,  “es enfrentarlo sólo por el hecho de hallar su solución, sin que haya esperanza o anhelo de recompensa externa por hacerlo”. 

Maneras de aumentar nuestra motivación intrínseca

Escribe tus logros cada semana

La motivación intrínseca se mueve por el aprendizaje y los retos personales. Hay ocasiones en que estamos viviendo experiencias únicas llenas de retos y enseñanzas, ideales para este tipo de motivación; sin embargo, no nos damos cuenta. 

Es decir, hay veces que no sabemos que estamos viviendo uno de los mejores momentos de nuestra vida laboral hasta que ya pasó. 

Para evitar eso, haz este ejercicio: cada semana, el día y hora que tú quieras, escribe los proyectos en los que estás, qué has aprendido de ellos, qué te emociona de ellos, en qué has destacado, etc. 

Al escribirlo, serás más consciente del momento que estás viviendo y, en consecuencia, te darás cuenta de que hay mucho por lo cual agradecer. 

Sé voluntario para salir de tu área de confort

Si sientes que no tienes retos intelectuales, una manera de estimular tu cerebro es siendo voluntario. 

Vives una experiencia totalmente fuera de tu rutina, te hace ser consciente de retos sociales e incluso te puede llegar a motivar a trabajar por ellos. 

¿No sabes a qué organización ir? Aquí te dejamos cinco organizaciones mexicanas en las que puedes cooperar. 

Haz competencias contigo mismo 

Para aumentar la motivación intrínseca, necesitas sentirte retado. Para lograrlo, intenta  con dos ejercicios: 

Por un lado, compite con tu yo del pasado. Haz una lista de cuáles son tus fortalezas y debilidades. Cada mes, elige una en la que quieras trabajar, ya sea para eliminarla o para fortalecerla. Te mantendrá motivado tener una tarea nueva constantemente. Además, al final del año, te hará darte cuenta de cómo has mejorado a lo largo del tiempo. 

Por el otro lado, rétate a ti mismo en tus tareas diarias y “talacheras”. Por ejemplo, si regularmente contestas tus correos en una hora, intenta hacerlo en 50 minutos. La rutina es inevitable; sin embargo, puedes combatirla con este tipo de pequeños concursos contigo mismo. 

Ponte como meta una propuesta al semestre

Es difícil sentirse retado cuando ya hay un camino marcado para realizar cierta tarea; cuando ya hay una metodología impuesta y tú solo debes ejecutarla. 

Para evitar sentirte como un robot siguiendo instrucciones, ponte como meta idear un cambio. No importa que sea pequeño. Atrévete a pensar fuera de la caja, a cuestionarte lo establecido y a proponer cosas. 

Aprende algo nuevo de otra persona

El aprendizaje es clave para mantener la motivación intrínseca. Toma en cuenta que aprender no es exclusivo de las aulas y las escuelas formales; también puedes aprender de las personas que te rodean. 

Con esto en mente, trata de platicar con tus compañeros de trabajo, con otros emprendedores o con personas totalmente ajenas a ti. Escúchalas. Identifica sus fortalezas o qué admiras de ellos. Y lo más importante: ¡mantente humilde! Todos podemos aprender de todos.

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