Cómo preparar una reunión con inversionistas

Las reuniones con inversionistas o donantes pueden ser determinantes para tu negocio. Si todo marcha bien, ganarás capital o recursos para impulsar tus operaciones. 

Las reuniones, por tanto, no pueden quedar a manos del azar. Debes prepararte para dar la mejor cara de tu emprendimiento y así convencerlos de subirse a bordo. 

Hoy te dejamos cuatro pasos para llegar con todas las armas a tu siguiente junta con inversionistas: 

Conócelos a fondo para identificar con qué ángulo llegar

Las negociaciones se tratan de encontrar un ganar – ganar – ganar. Es decir, beneficios para tres partes: para uno mismo, para el potencial aliado y para un tercero, ya sean clientes o beneficiarios sociales.  

Por tanto, antes de reunirte con ellos, averigua cuál es su misión, qué proyectos tienen, cuáles tiene su competencia y ellos no. Solo así podrás idear un discurso que les muestre qué ganarían, por qué se beneficiarían de entrarle a tu proyecto y por qué serían un buen match

Tomemos el ejemplo de Hackademy, un emprendimiento social que busca que más alumnos de programación e informática encuentren trabajo en la iniciativa privada. 

Sus fundadores Miguel Gastelu y Fernando Gallardo conquistaron al tiburón Marcus Dantus, durante el programa de Shark Tank México, transmitido por canal Sony. Logró que Dantus invirtiera 500 mil pesos en su emprendimiento. 

¿Cómo lo hicieron? Mostraron claramente qué ganaría a cambio. Por un lado, demostraron el potencial de su plan para convencerlo de que vale la pena adquirir el 25 % de la participación de la empresa. Por el otro, sabían que Dantus lidera Startup México, el programa más ambicioso para el fomento del emprendimiento y la innovación en México, y que ha trabajado en el ámbito de las tecnologías de la información. Es decir, mostraron que su emprendimiento sería un buen match con Dantus. 

Cuenta una historia emocional

Recuerda que los seres humanos nos guiamos en gran medida por lo emocional. Tan así, que después de un discurso la gente olvida qué dijo exactamente el orador, pero sí recuerda cómo lo hizo sentir. 

Por tanto, antes de saltar directamente a los números, muestra el lado humano e interesante de tu emprendimiento. ¿Cómo surgió? ¿Por qué te apasiona? ¿En qué estás mejorando la vida de tus clientes o tus beneficiarios? 

Cuéntalo como si estuvieras platicando con un amigo más. Cuenta anécdotas. Recuerda algo divertido o algo que te haya impactado. Cuenta algo con lo que fácilmente se relacionen. 

Solo así lograrás entablar una conexión con tus interlocutores. En consecuencia, conseguirás que te recuerden de entre todos los demás emprendedores que también los buscan como aliados. 

Lleva un brochure de tu proyecto 

Olvídate de los documentos de hojas, hojas y hojas. En especial si son inversionistas que revisan más prospectos, no tienen tiempo para revisar a detalle un documento extenso. 

Por tanto, prepara de un documento ejecutivo de una hoja, máximo dos, donde resumas quién eres. Algunas cosas que debes incluir: 

Para emprendimientos sociales: 

  • Qué problemática social resuelves
  • Cómo lo haces
  • A quién beneficia
  • Proyectos hasta la fecha
  • Plan de expansión y número de personas que se beneficiarían con ello
  • Quién eres: fundación, donataria autorizada, etc.
  • Datos de contacto

Para emprendimientos comerciales: 

  • Producto o servicio
  • Ventas hasta el momento
  • Costos de operación 
  • Margen de utilidad hasta el momento
  • Mercado hasta el momento, explicado con nivel socioeconómico y características demográficas. 
  • Mercado potencial. Es decir, a quiénes más podrías llegar. 
  • Plan de expansión. En qué usarías el dinero de inversión.
  • Datos de contacto

Guarda tus peticiones para la segunda reunión

Pareciera un consejo ilógico. “¿Por qué si me reúno con inversionistas no pido una inversión inmediatamente? ¿Entonces a qué voy? ¿Por qué habría que esperar?”

Piénsalo de esta manera: relacionarte con un inversionista, aliado comercial o donante es como entablar una relación amorosa. ¿Estás de acuerdo que no le pides matrimonio a alguien en la primera cita? Es lo mismo: no le pides a alguien que se comprometa monetariamente contigo la primera vez que lo conoces. 

Así como con tus parejas sentimentales, la relación con tus inversionistas se trabaja poco a poco. Usa la primera reunión como un acercamiento. Deja que te conozcan. Dales tiempo a que lo valoren. A menos que ellos lo pregunten, no saltes inmediatamente a pedir dinero o recursos porque sería un movimiento apresurado. 

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