¿Eres jefe primerizo? Todo lo que debes saber para ganarte a tu equipo

Estar a cargo de un equipo de trabajo ¡es todo un reto!; en especial si es tu primera vez como jefe o coordinador de alguien más. 

Aunque conozcas a la perfección cómo hacer el trabajo, una cosa es ser parte de la tripulación, y otra muy distinta, ser el almirante del barco. Es decir, como líder de un equipo laboral, además de conocimientos técnicos, también debes tener muchas habilidades socioemocionales para lograr un trabajo en equipo efectivo. 

Ya seas un emprendedor a cargo del personal de tu empresa o un oficinista en un puesto directivo, aquí te dejamos unos tips para ganarte a tu equipo. 

Que no se te suba el puesto

De los errores más comunes entre los jefes primerizos: perder el suelo. Dejar que un título se interponga entre ellos y la humildad. 

Para evitar este error, empieza por deconstruir todo lo que erróneamente nos han dicho sobre ser jefe. Es decir, deja atrás esa idea de que ser coordinador de alguien es sinónimo de ser superior. ¡No es así! Sí, podrás tener más experiencia y conocimientos que tu equipo (por algo te nombraron líder), pero recuerda que siguen siendo personas. Y como personas, son iguales a ti; no son menos ni más que tú. 

Entender esta horizontalidad en las relaciones laborales te ayudará a mantener los pies sobre la tierra. En consecuencia, tu equipo valorará este trato humano y digno. 

Interésate por ellos

Este consejo abarca dos puntos. Por un lado, el aspecto profesional. Acércate a ellos para preguntar sus opiniones y propuestas. ¿Qué piensan de las estrategias? ¿Harían algo diferente? ¿Tienen alguna idea que les gustaría implementar? ¿En qué áreas de la empresa les gustaría desarrollarse más? Estas preguntas, además de que pueden mejorar el trabajo con sus ideas, harán que se sientan valorados.

Por el otro, el lado personal. Acércate a ellos. Conócelos poco a poco. ¿Cómo son? ¿Qué les gusta hacer después del trabajo? ¿Qué temas les interesan? Es más, organiza una comida con ellos a tu llegada. Un contacto más social fuera de las oficinas romperá el hielo entre ustedes y hará más fácil la relación.  

Evalúa su trabajo, no sus personalidades

En el punto anterior hablamos de la importancia de preocuparte genuinamente por tu equipo, de tratarlos como personas en vez de como simples piezas de trabajo. Sin embargo, no debes caer en el extremo. No dejes que tus opiniones sobre ellos como personas influyan en tu trato profesional. 

Pongamos un ejemplo: imaginemos que al salir a comer con tu equipo, la persona A te cayó de maravilla. Risas, chistes y grandes anécdotas. Mientras que la persona B…bueno… dejémoslo en que no serías su amigo fuera de la oficina. Aun así, ¡no hagas distinciones en el trabajo! Si bien puedes tener opiniones personales sobre ellos, como jefe solo debes juzgarlos por sus labores y solo debes tomar decisiones con base en su desempeño laboral. 

Marcar esta línea hará que tu equipo se sienta cómodo al trabajar contigo porque tendrá la confianza de que eres profesional y sabrá que la única manera de ganarse un lugar contigo es trabajando. 

Ten detalles con ellos

Ser jefe es un poco parecido a las demás relaciones de tu vida. Como en otras interacciones sociales, los detalles importan. Son maneras de demostrarle a la otra persona que te importa, que la escuchas, que realmente la valoras. 

Obviamente, no se trata de enviarle serenata a tu equipo como lo harías con tu pareja. Pero sí de ser atento, de usar pequeñas acciones para reafirmar tu interés por ellos. 

Por ejemplo, si fue cumpleaños de alguien, ¿por qué no le regalas un pequeño detalle, lo felicitas o le organizas un pastel en la oficina? Aunque sea un pequeño gesto, será algo significativo para la otra persona. 

Haz tu trabajo; demuestra por qué estás ahí

El consejo más importante de todos: deja que tu trabajo hable por ti. No hay mejor manera de ganarse el respeto de tu equipo que con el ejemplo.

En especial si eres nuevo, frecuentemente te enfrentarás a dudas sobre quién eres, por qué estás ahí, por qué tú fuiste elegido jefe y ellos no… Deja que tu trabajo resuelva esas dudas. Demuestra con tus conocimientos y experiencia que estás calificado para este puesto. 

Una vez que aprendan de ti, que vean que sabes lo que haces y que buscas lo mejor para el equipo, te ganarás su respeto y cooperación.

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