Kaizen: el método japonés para mejorar continuamente tu negocio

Con tanta competencia allá afuera y con todos los cambios que constantemente atraviesa el mundo, tu negocio debe moverse a la par; debe evolucionar constantemente para evitar quedarse rezagado. 

Kaizen es una metodología japonesa que atiende diversos aspectos de tu negocio, que te impulsa a implementar mejoras continuas y que te ayuda a sostener esos cambios.  

Si no sabes de qué se trata, sigue leyendo. Te contamos todo sobre cómo implementarlo. 

Qué es el método Kaizen

La palabra “Kaizen” viene de dos kanjis japoneses: Ka, que significa “cambio”; y Zen, que significa “para bien”. Es decir, se refiere a mejorar, evolucionar a tu beneficio.

Nació formalmente en 1986, cuando Masaaki Imai escribió el libro «KAIZEN: La clave del éxito competitivo de Japón». Imai estudió de cerca el proceso de producción de Toyota, empresa nipona. Además, se dedicó al desarrollo de áreas ejecutivas y a la gestión del personal en las empresas. 

Con esos conocimientos, creó un enfoque sistemático para mejorar las empresas a largo plazo, una mejora que involucra a todos: gerentes y trabajadores por igual. 

El método Kaizen aplicado a tu negocio

Para aplicarlo a tu emprendimiento, sigue los siguientes cinco pasos:

Conoce a tu clientes

La única manera de sobresalir sobre las demás opciones de mercado es generarle valor a tu cliente. Para lograrlo, debes conocer sus intereses, valores y gustos para mejorar sus experiencias. 

Identifica tus “desechos” 

No se refiere a la basura como tal, más bien, a aquellos elementos que sobran en tu empresa. Aquellos procesos, pasos o incluso pensamientos que te impiden darle valor a tus clientes. 

De acuerdo con Kriz A. Ortiz, estos son algunos tipos de desechos de los que te debes cuidar: 

  • Sobreproducción: El acto de producir más de lo necesario, antes de que sea necesario y más rápido de lo necesario. 
  • Sobreprocesamiento: Por ejemplo, cuando los pasos son redundantes, cuando la verificación de los pasos es excesiva o cuando el personal está doblando esfuerzos. 
  • Movimiento excesivo: Movimiento innecesario de personas en el área de trabajo. Por ejemplo, si en la planta deben moverse para buscar piezas o herramientas. O si el personal del área administrativa, pasa más tiempo en juntas externas que en el lugar de trabajo como tal. 
  • Esperas: Cuando los procesos de fabricación y operación no están sincronizados, las personas y las máquinas están inactivas. Inactividad equivale a pérdida de dinero y tiempo. 
  • Defectos: Errores de calidad que le cuestan a la empresa. Estos errores pueden presentarse en cualquier área, desde la producción hasta la interacción final con el cliente. 

Directo al gemba 

“Gemba” es una palabra japonesa que significa “el verdadero lugar”. Se refiere a que como emprendedor no puedes tomar decisiones solamente detrás de tu escritorio; también debes ver de primera mano cómo funciona tu proyecto para tomar mejores decisiones. 

Ve directamente a la fábrica, a tu tienda o donde ocurra la acción diaria de tu negocio. Ten contacto directo con los problemas del día a día para entenderlos de una manera más profunda. 

Empodera a la gente

La clave del cambio a largo plazo es involucrar a todos. No basta con que los gerentes o altos mandos tomen decisiones; todos los colaboradores de la empresa deben estar a bordo. 

Para sumarlos, debes transitar de la “”participación del personal” a un “empoderamiento del personal”. Es decir, en la participación solamente se les incluye manteniéndolos informados y escuchando sus ideas en el proceso de toma de decisiones. 

En cambio, en el empoderamiento verdaderamente se incluyen sus sugerencias. Incluso, se les da el poder de tomar decisiones con respecto a sus trabajos y tareas.

El empoderamiento confía en los empleados, confía en que su continuo contacto con los problemas del día a día les da una mejor visión que la de cualquier gerente que ve el proceso desde lejos.

Apuesta por el accountability 

Algunos traducen “accountability” como “rendición de cuentas”. Sin embargo, el concepto en inglés es más amplio. Se refiere a que además de ser transparente, debes comunicar el porqué de tus decisiones, la evolución del proceso, los logros y las áreas de oportunidad, etc. 

En otras palabras, no solo abras los datos del rendimiento de tu empresa; haz que estos datos sean entendibles y midan los objetivos de forma fácil. Sólo así identificarás cómo vas con tus KPI. 

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