Autosabotaje: qué es, por qué lo hacemos y cómo identificarlo

Hagamos un ejercicio antes de empezar. Lee estas preguntas y responde con completa honestidad si alguna vez te has comportado o has pensado de esa manera. ¿Listo? 

  • ¿Creas reglas que provocan que postergues tus tareas? Por ejemplo: «Empiezo a estudiar a las 8:30. Ups. Ya son 8:35. Mejor empiezo a las 9».
  • ¿Te preocupas por tus problemas o por alcanzar tus sueños, pero no tomas ninguna medida para hacerlo realidad? Por ejemplo, cada noche, tus  deudas no te dejan dormir, pero sigues gastando en la misma medida.
  • ¿Trabajas en tareas de baja prioridad, pero dejas las tareas de alta prioridad sin hacer? Por ejemplo, limpias tu escritorio, ordenas tus archivos… pero postergas esa discusión pendiente con tu socio sobre el futuro de la empresa. 
  • ¿Has rechazado oportunidades porque crees que no eres lo suficientemente bueno, aun cuando otras personas te hayan alentado? 
  • ¿No has emprendido proyectos o tareas porque piensas que no son lo suficientemente perfectos?
  • ¿Llevas años quejándote de tu trabajo, de tu pareja o de lo que sea pero sigues en esa misma situación? 
  • ¿Comienzas más proyectos de los que tienes tiempo para terminar? ¿Te embarcas en nuevas tareas aun sabiendo que no puedes con las actuales? 

De acuerdo con la Doctora en Psicología Alice Boyes, estos son comportamientos comunes del autosabotaje. Es decir, acciones donde tú mismo eres tu enemigo, tú mismo te pones el pie para alcanzar lo que quieres. ¿Te sentiste identificado con alguna? Hoy te contamos más sobre qué es el autosabotaje y por qué lo hacemos. 

Qué es el autosabotaje

De acuerdo con Enrique Monforte, psicólogo y Maestro en psicopedagogía clínica infantil, se trata de conductas inconscientes que suelen aparecer en los momentos importantes o de grandes cambios en nuestras vidas y que nos impiden alcanzar nuestros objetivos. 

Por ejemplo, cuando tienes la oportunidad de aplicar al trabajo de tus sueños, pero ni siquiera lo intentas por miedo, porque no te crees capaz, porque te convences de que ni es tan buena oportunidad. 

El autosabotaje toma forma de dudas, pensamientos o falsos argumentos que nos llevan a ponernos obstáculos a nosotros mismos. Por eso es tan difícil identificarlo y superarlo. Porque nos convencemos de la veracidad de nuestro raciocinio. 

Siguiendo el ejemplo anterior, te convences a ti mismo de que no aplicaste al trabajo porque no era tan buena oportunidad, cuando, aunque sea en el fondo, sabes que no lo hiciste por miedo a no quedar seleccionado. 

El objetivo del autosabotaje es mantenernos dentro de nuestra zona de confort, dentro de la cual todo es fácil o, al menos, previsible. 

Por qué me autosaboteo 

Las razones específicas dependen de cada persona, y necesitan de la ayuda de un psicólogo para llegar al fondo. Sin embargo, hay algo en común en todos los casos: son la consecuencia de asuntos sin tratar. De acuerdo con Monforte, son creencias o pensamientos negativos de nosotros mismos que, a lo largo del tiempo, ganan peso y poder en nuestra mente. 

Por ejemplo, si en algún momento fallamos en lo laboral y nunca tratamos esa decepción o derrota, con el tiempo, genuinamente creeremos que fue porque no fuimos capaces o la razón que te hayas convencido en tu cabeza. 

Las razones más comunes del autosabotaje pueden ser: 

Por miedo a fallar o por miedo al cambio 

El autosabotaje puede funcionar como mecanismo de defensa. Nos rodeamos de estos pensamientos y sentimientos para evitar posibles sufrimientos, situaciones de estrés o situaciones desconocidas. 

Como lo dijimos anteriormente, el objetivo de estos comportamientos es mantenerte en tu zona de confort, porque si bien no te hace feliz, es lo que más conoces y en donde más te sientes seguro. 

Porque quieres tener el control 

Se siente mejor tomar el control de nuestro propio fracaso en lugar de nos tomen por sorpresa las posibildades de la vida o que alguien más lo haga por nosotros, de acuerdo con Ellen Hendriksen, autora del libro How to Be Yourself: Quiet Your Inner Critic and Rise Above Social Anxiety.

Retomando el ejemplo de aplicar a un puesto de trabajo, el autosaboteador prefiere ser él mismo el que se cierre la puerta, para tener esa calma de decir “Yo fui quien lo decidió”, que dejar que el reclutador sea el que cierre la puerta. 

Porque creemos que no lo merecemos

Cuando el síndrome del impostor se hace presente: cuando dudas de tus logros, te convences de que no mereces lo que tienes, que todo lo que has logrado ha sido por mera suerte, cuando te crees menos inteligente y menos competente que como los demás te perciben. 

Conoce más sobre el síndrome del impostor aquí.

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